Tips para mejorar tus gastos fijos y variables

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¿Sabes qué son los gastos fijos y variables y por qué son un elemento importante en la economía y administración de tu empresa o negocio?

Aunque pueda parecer un tema complejo, la verdad es que es más sencillo de lo que parece, así que… ¡Relájate! Aquí te vamos a contar todo lo relacionado con este tipo de gastos que, una vez que logres identificar, podrás aprender a calcular los costos variables y fijos ¿Listo?

gastos fijos o variables

¿Qué son los costos fijos?

Los gastos fijos son, precisamente, aquellos que no varían y los más necesarios para todo lo básico de una empresa (dependiendo del rubro de cada una); son gastos obligatorios y no sufren de cambios constantes o significativos; por ejemplo: los pagos de recibos de agua, luz, rentas, salarios de los empleados, etc. (considera que no todos se realizan mensualmente, algunos podrían incluso ser de manera anual o que se venzan cada seis meses).

 

¿Qué son los costos variables?


Los gastos variables son todos aquellos que precisamente varían o cambian periódicamente, a veces son imprevistos, como por ejemplo comprar refacciones de algún automóvil, insumos que te hacen falta y que se agotaron sin darte cuenta, o bien algún problema o situación de índole personal. Pueden ser o no anticipados, pero también puedes prescindir de ellos porque solo tendrás que “gastar” si es que llegan a suceder. También son aquellos que dependen de tu propia producción, son variables dependiendo de si produces en mayor o menor cantidad de lo regular.

gastos fijos o variables

Para que la economía de tu empresa o negocio no se vea afectada por no identificar a tiempo la capacidad de pago o endeudamiento que tiene (recuerda que esa capacidad se mide en cuánto dinero tienes —como límite— para contraer una deuda dentro) te daremos 3 tips estratégicos para que aprendas a analizar cómo reducir los gastos variables en tu negocio y así determines las áreas a fortalecer para alcanzar los objetivos de venta que deseas.

  1. Haz un presupuesto.
    SIEMPRE. Si conoces a profundidad tu negocio sabrás cuánto dinero ingresa y cuánto está gastando, lo cual te será necesario para que identifiques cada uno de los gastos fijos o variables; ese control te permitirá administrar activamente tus prioridades de gastos y maximizar el desempeño de tus ingresos.

Al hacer un presupuesto considera que lo más fácil de reconocer son los gastos fijos, es normal porque sabes cuánto tienes que gastar mensualmente; en cambio, los gastos variables podrían ser los más problemáticos por ser tan aleatorios e inconstantes. Es ese tipo de gastos a los que debes ponerles más atención para que no tengas que excederte y termines poniendo más dinero del que puedes (de ahí saber tu capacidad de endeudamiento).

  1. Haz cambios.
    Una vez que hayas elaborado tu presupuesto y observes tus gastos fijos y variables, tendrás la oportunidad de hacer cambios para disminuir algunos de ellos. A lo mejor el consumo de luz y agua son muy altos y puedes emplear medidas de ahorro sustentables que te permitan reducir el desperdicio de esos recursos. Asimismo, antes de comprar cualquier insumo para tu empresa debes verificar qué es lo que realmente requieres, eso te ayudará para ahorrar  y prevenir despilfarros sin sentido.
    Poco a poco verás cómo estos hábitos pueden ayudar a mejorar tus finanzas.
  2. Haz una cuenta de ahorro o emergencia.
    Para tener una certeza de cuánto puedes ahorrar, es mejor considerar esa cantidad de dinero dentro de tu presupuesto como un gasto fijo. Es muy importante que cada mes revises tus gastos y observes el desempeño de tus ganancias y egresos: todo lo que hayas ahorrado desígnalo directamente a esa cuenta de ahorro o emergencia. Si lograste disminuir tus gastos fijos a lo largo del mes o semestre, ¡no los gastes en los variables!, la idea es que tengas ese dinero para los gastos inesperados y que puedas utilizarlo sin necesidad de preocuparte.


Saber cómo ahorrar, tener un presupuesto y conocer a profundidad tus gastos fijos y variables es una manera inteligente de administrar tu empresa: te ayudará a tener un equilibrio responsable de tus gastos y que tu economía no sufra derroches innecesarios.

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